Alonso lo intenta, Vettel rompe la historia

Una carrera loca en el circuito brasileño de Interlagos ha sido la encargada de darle más emoción, si cabe, a la intensa lucha que han tenido Sebastian Vettel y Fernando Alonso en la recta final del campeonato. Todo empezaba con el alemán haciendo un tropo en la primera curva que le relegaba a la última posición, mientras el asturiano, como acostumbra, realizaba una excelente salida remontando algunas posiciones. Parecía que todo se ponía de cara para el español, mientras Vettel no quería tomar riesgos. La fiesta había empezado.

Mientras Vettel iba remontando posiciones apareció la invitada que daría mayor emoción, la lluvia, una lluvia que ya estaría presente en lo que restaba de carrera, aunque de forma intermitente, lo que convirtió la carrera en una estrategia continua en los boxes. Fernando, con su gran salida, se colocó cuarto, tras los dos McLaren y Hulkenberg, que parecían estar en otra carrera.

La lluvia provocó un error en el garaje de Red Bull y la estrategia falló teniendo que hacer dos paradas muy seguidas primero cambiando a ruedas de seco y posteriormente de mojado retrasaban al piloto alemán a posiciones traseras, aumentaba la intriga de quien podía ser campeón del mundo, y esa emoción siguió creciendo en lo que restaba de prueba, primero un toque entre Hulkenberg y Hamilton, y posteriormente Alonso rebasaba a su compañero de equipo Felipe Massa, el asturiano se colocaba en segunda posición, mientras tanto Vettel estaba retrasado y Fernando era virtual campeón del mundo, pero el alemán adelantó a su compatriota Michael Schumacher, quien corría por última vez en su carrera. En ese momento Alonso era segundo y Vettel séptimo, lo que le daba el título mundial al alemán.

En la recta final de la carrera un abandono de Button quien lideraba la prueba le hubiera dado el título al español, pero no fue así, el mundial cerró su telón con una carrera de las que se recordaran por mucho tiempo por su emoción, porque Fernando lo intentó hasta el último momento, y porque Vettel se convierte en el piloto más joven en ganar tres títulos mundiales.

Anuncios